El boom del turismo emisivo registrado durante el último año arrojó una gran sorpresa en las preferencias de los viajeros nacionales a la hora de buscar playas paradisíacas. Impulsado por una mayor conectividad aérea y el atraso cambiario, República Dominicana experimentó un crecimiento histórico del 62,3% en la llegada de argentinos durante 2025, consolidando al país como el tercer emisor mundial hacia ese destino, solo por detrás de Estados Unidos y Canadá.
En base a datos oficiales del Ministerio de Turismo dominicano, un total de 442.088 argentinos aterrizaron en la isla caribeña el año pasado. Esto representa a casi 170.000 turistas más en comparación con los 272.450 que habían viajado en 2024. Además, la tendencia no se detiene: enero de 2026 ya mostró un incremento cercano al 10% interanual.
Este salto se da en un contexto macroeconómico que favoreció los viajes al exterior. Según el INDEC, a lo largo de 2025 salieron del país cerca de 11,8 millones de argentinos (un aumento superior al 42% interanual), y República Dominicana logró capitalizar esa masa de turistas por encima de otros competidores históricos de la región.
“Vemos una tendencia sostenida que posiciona a la Argentina como el principal mercado emisor de Sudamérica hacia nuestro país. La mejora en la conectividad aérea y la diversidad de propuestas explican en gran parte este salto”, señaló Rhina Olivares, directora de la Oficina de Turismo dominicana en Argentina.
El mercado aéreo hacia el Caribe se volvió altamente competitivo. En 2025, la Argentina superó por primera vez los 200 mil asientos anuales con conexión directa mediante Aerolíneas Argentinas y Arajet, a lo que se suman los casi 700 mil asientos que aporta Copa Airlines con escala en Panamá.
El dato clave para 2026 es la federalización de las rutas. Tras inaugurar el tramo directo Córdoba–Punta Cana en diciembre, la aerolínea dominicana Arajet prevé sumar este año nuevas conexiones sin escalas desde Mendoza (mayo) y Rosario (junio), permitiendo a los turistas del interior volar al Caribe sin necesidad de pisar Buenos Aires.

